Vi a una muñequita de papel
la vi caminando por la playa rosa
Vi a una muñequita de papel que quiere ser sirena
la vi corriendo desesperada atascando sus pies en la arena blanca y tensa
que la sostiene
mientras el auge de un tsunami se gesta en sus adentros
Vi a una muñequita de papel que sueña
con estirarse y poder tocar el cielo con las manos
Vi a una muñequita de papel plana, no tiene forma, ni color, ni huesos, ni carne
que no sabe donde queda el alma
Vi a una muñequita de papel saltando las orillas porque la playa no se termina y quiere
llegar a su casa
Vi a una muñequita de papel que tiene miedo a hundirse
Vi a una muñequita de papel triste con una sonrisa de mentira
Vi a una muñequita de papel cansada de no saber qué viene luego ni qué antecede porque
nadie le enseñó a contar el tiempo
Vi a una muñequita de papel que pisó sin querer la ola que venía y pensó que se iba a
morir
Vi la ola tragarse su pie
Vimos -las personas que habitamos también la playa- su boca cantar pidiendo auxilio
y nadie hizo nada
Vi a la muñequita de papel sintiendo la humedad subiendo desde abajo
Vi a la muñequita de papel llena de miedo
(Sabe que el fin está cerca)
Vi a la muñequita de papel inhalando la última bocanada de aire por que no sabe nadar
Vi a la muñequita de papel rendirse
y al dejarse llevar
se da cuenta que flota la muñequita de papel
escucha los peces susurrando abajo suyo
Sabe que será más fácil que correr trotar o volar y que ese mar
y que ese océano y que esas olas la llevarán a su destino
Vi a una muñequita de papel romper en llanto porque
ya no era muñequita, sino sirena.