domingo, 27 de enero de 2019

Jarabe para la tos

Ya nose que hacer conmigo. La rutina de lunes a viernes y de sabado a domingo ya son monotonas. Anacronicas. No me he perdido en el tiempo. Estoy atascada en el. Observo a las personas caminar por la calle y yo permanezco, petrificada. Veo como el sol sale desde el este con ese brillo color pastel, y como se esconde en el oeste que parece ser su hogar. Y yo permanezco quieta, ante todo el caos. Mi mente corre a velocidades exhorbitantes pero mi cuerpo no me deja siquiera respirar. 

Trato de mantener la calma pero la situacion se ha vuelto critica. Las idas y vueltas al supermercado para asegurar mi supervivencia son casi automaticas. Espero con anhelo a quienes quizas acompañan este vacio que no logro llenar. Cuando salgo del supermercado veo un colchon tirado en medio de la vereda, y sobre el un hombre dandole la ultima pitada al cigarrillo que lentamente se consume entre sus dedos y me convenzo de que somos aliados en este hechizo. De que cada tacto ya no significa. Que cada palabra que alguien dirige hacia mi se pierde en la sordez de mis oidos. Que esquivo cada par de ojos que intenta buscar en mis pupilas un pedacito de alma, un pedacito de algo. 

Vuelvo al departamento lleno de libros viejos y polvo. Las habitaciones llenas de una luz tenue que recomforta mi mirada. Abro el libro que sigo leyendo para adentrarme en otro mundo. Un mundo en el cual las esperanzas y los sueños siguen vivos, en donde el olvio no es el unico recurso que parece legitmo. Otro mundo que no sea el mio. Otro que no este condenado al sufrimiento continuo de la perdida.

El otro dia pense en visitar el departamento que compartiamos cuando en mi vida todavia existias. Pense en volver a ver las ventanas pintadas de un verde chillon, espiar por el vidrio los muebles en donde, en otra vida, compartiamos penas y alegrias. Cuando vos llegabas a la mesa con un plato lleno de espaguetis y yo reia porque eran las seis de la tarde. Y entre mis manos una taza de cafe caliente. Y en la mesa las hojas de los poemas que todos los dias te dedicaba. Y el sillon rojo en medio del living donde me abrazabas tan fuerte que juraba que la respiracion casi se me cortaba. 

El sillon rojo. Y todo rojo. Todo lo rojo permanecio y cada vez que mis ojos lo tienen que ver se me eriza la piel. Seran solo sintomas de que te extraño? Abstinencia le llaman. Abstinencia de tus besos por las mañanas. Absitencia de tus holas y tus chaus. De tus nos vemos mas tarde y no seas boluda! La falta de vos me estara enfermando? Puede ser. 

A veces sueño con encontrarte caminando por alguna calle subarterna del barrio en el que te moves. De observar las facciones de tu cara una vez mas. De sentir algo. De sentirte a vos.

Pero se que de este infierno no puedo escapar. Que la llave del candado la tiramos juntos en el rio que soliamos visitar esa ultima vez que nos vimos. Y como ya te dije, seguire leyendo, enferma e incompleta.
Y sabes que es lo peor de todo? Que esta enfermedad no tiene cura. Y nunca la tendra. 

Y

comer ñoquis y que se te peguen al paladar. Y viajes en colectivos vacíos música alta y cansancio. Y nose si es cansancio o te extraño. Cuando ves que tu vida es un sinfín de falsedad y cuando no, porque quien lo determina? La brisa de la mañana que ni siquiera comenzó raspando las mejillas y lo rojo. Pienso en enrique banchs y en su miseria. Y la hago mia aunque tan miserable jamas voy a ser. Pienso en el rechazo y el desamor y en los techos altos de la ciudad que se despliegan con deleite y en las calles como venas que articulan algo mayor. Todo va conectando ven? Asocio sin poder pararlo en mi cabeza pero esta bien creo. En mis pensamientos toca la puerta Barthes y la curiosidad de un frances argentinizado y las peculiaridades de la vida. Que en realidad es todo un make believe que nos venimos creyendo, o que flashiaron? Si no vivimos para caer en vacios existenciales para que vivimos?Enrique y Barthes ya descanzan bajo tierra, eso me tranquiliza un poco mas. Pero, bueno, la brisa sigue raspando la mejilla roja, los ñoquis siguen pegándose y si hay que encontrar sentido en eso y en las miserias de otro que así sea. 

viernes, 25 de enero de 2019

Encrucijada

Quizás me hace falta. Tu deseo. Tu falta. Tu pelea. Tu quizás. Tu nunca. Me hace falta esa ventana de posibilidad que casi como un imán me atrae a vos cada vez que logro encontrar salida. Sigo sin saber si aquel sentimiento es verdadero. Sigo pensando que a veces por momentos lo es. Efímero. Como tu presencia. Como el calor de tus besos y el olor de tus sabanas. Ambos sabemos que no encontrarnos forma parte del destino. Pero hay algo que nos vuelve a conectar. Algo que late desde adentro como un fuego feroz y nos obliga a caer de nuevo en este devenir de preguntas y respuestas que jura no soltarnos nunca. Si te soy honesta, estoy cansada, abatida, mi corazón late cada día un poco menos pero mi estomago se revuelve cada vez que tus ojos me atrapan en medio de una observación matutina. Hace ya tiempo que soltaste tus verdades conmigo, que me diste de probar de la fruta prohibida. Es desde aquel día que las nubes llenan de lluvia mis días y mis noches. Es mi deseo de olvidarte tan grande como el de que te quedes para siempre entre mis brazos? Es el amor posible entre todo lo que lo atormenta? Si tan solo me dieras una respuesta...

jueves, 17 de enero de 2019

encuentros clandestinos
noches abstractas
conversaciones eternas
ojos azul claro, como de un mar profundo
nos conocimos
casi por azar
casi como
si lo hubiesemos planeado
caiste en mis brazos
cuando menos lo esperaba
renovaste promesas
que otros no supieron cumplir
y mi corazón marchitado 
se estremecio del temor
ya que tantas veces
habia sido traicionado
pisado
por los pies del olvido y el horror
algun dia amare como ame antes de que aquellos me defraudaran?
por ahora, no lo se
no se si debes pasar por esto
no se si valgo la pena
no se si las cosas se solucionan
no se si soy lo que esperas,
ya que mi armadura es fuerte
y tu imaginacion vivaz 
no se muchas cosas
o no se nada.

Tu mano espera estirada
a que la mia se anime
y antes de que tu boca suspire
palabras de aliento
versos de amor
mis huellas ya marcan

el camino del adios.