jueves, 9 de junio de 2022

La noche que mi mamá mordió el cielo


 Era de madrugada, afuera, las hojas del árbol que acariciaba el balcón bailaban a ritmo suave. Un grito rompió el silencio. Mi madre, azul de asfixia, despertó rápido. Sus dedos blancos raspaban las superficies del departamento, cayó la lámpara de su mesa de luz mientras ella se arrastraba con fuerza por el piso hasta llegar al teléfono. No marcó, permaneció con el escondido entre sus largos mechones rubios. Desde la ventana, la luz de la noche pálida entraba rasguñando el piso, haciendo sombra con el árbol que acariciaba el balcón. La lámpara rota titiló apurada un par de veces antes de callar. Mi mamá, enroscada con el cable del teléfono salió al balcón, dijo algo: algo que acaso ya nadie recuerda, y mordió el cielo con la boca. Brotó de él un líquido espeso y agrio que manchó su cuello y su camisón. De repente todo acabo, el sonido seco del mordisco enmudeció todo, el mundo pareció parar, tan solo un pitido permaneció atrás de ella, antes de que se nublara la noche.


Mordiscos // Bites

1.

estoy cansada de sentir

la pesadez

el mundo en la espalda

es un caballo que me arrastra por el pasillo

de todas las veces que me lastimé


2.

si no me arregla el descanso

¿podré algún dia

mirarme anciana

sentir la pausa en las grietas?

vas a esconderte adentro

decir que no cambié


pero amor, eso es lo hermoso

ya no soy la misma


3.

no quiero mentirte

ya no pienso en vos

cuando viene la noche



4.

cariño, mi boca fue un desierto

desde que llegaste

una playa



5. 

no explicar mas

porque estoy triste