Y de repente,
desaparecen
como una niebla azul en las orillas del olvido
Les recuerdo demasiado
a eso que quieren olvidar.
No fui yo,
trato de convencerme.
Me hundo en las arenas movedizas
del colchon viejo en el que reposo
escribo sin cesar
sobre algo que no tiene sentido
como las despedidas.
Las extraño
mis huesos,
huecos
esconden demonios de aquellos tiempos
tan débiles
que se escapan de la punta de mis dedos en un baile infinito que mi mente no logra procesar pero se estancan.
Y todo se apaga
y se prende demasiado rápido para recuperar el equilibro.
Les ruego a esos demonios que por lo menos
se queden conmigo
si el resto no esta
y el sueño me ha dejado
sola en un lugar del cual poco se
pero mucho miedo hay
y lo siento en la piel
y no quiero existir
y lentamente me retiro
de esta vida sin sabor
a ver si algo,
en la otra
encuentro.
-
Por Victoria Vaccaro, Emilio Carbone e Iñaki Martinez Medrano Al margen del periodismo tradicional, de la opinión pública y las buenas costu...
-
Introducción 1990: la ruptura Entre 1989 y 1990, se produce en el mundo el final lo que el historiador Eric Hosbawm denominó como el siglo c...
-
Todos tus amigos son punks menos vos. Ellos viven la vida boheme , llegan tarde a la fiesta mientras vos esperas en la puerta que el dueño...
jueves, 26 de diciembre de 2019
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario